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sábado, 27 de septiembre de 2014

MARGUERITE DURAS Y EL ALCOHOL

Beber no es obligatoriamente querer morir, no. Pero, uno no puede beber sin pensar que se mata. Vivir con el alcohol es vivir con la muerte al alcance de la mano. Lo que impide que uno se mate cuando está loco de la embriaguez alcohólica, es la idea de que, una vez muerto, no beberá más.  

El alcohol (texto perteneciente a "La vida material"), de Marguerite Duras. 


viernes, 16 de mayo de 2014

La espera del hijo







Es entre la cadera y los costados, en el sitio al que se da el nombre de flanco, donde ha ocurrido. En este sitio escondido, muy blando, que no recubre ni huesos ni músculos, sino órganos delicados. Ha brotado una flor. Que me mata.

Cuadernos de la guerra, Marguerite DURAS

martes, 6 de mayo de 2014

ANDROGINIA Y MODA

En lo que respecta al cuerpo, la androginia es únicamente "andro" y no "gina":  una aproximación ideal del cuerpo femenino al masculino, y en ningún caso al contrario. Los cuerpos masculinos no aspiran a ensanchar sus caderas y sus pechos, o a acortar su estatura. Muy al contrario, los muslos de las mujeres se recortan un poco más cada década, igual que las caderas; los pechos se aplanan, y la media de estatura de las modelos aumenta. En lugar de denominarse cuerpos andróginos, deberían llamarse cuerpos "andromorfos", "andrárquicos" o de alguna manera similar, ya que se trata de una forma más de opresión, eso sí, esta vez más sofisticada (y a la vez más brutal, pues vuelve a una contra su propia carne). Se imponen las medidas masculinas al cuerpo de la mujer: decimos que hay que "reducir", "eliminar", "acabar con" (la grasa, la celulitis, o lo que sea), y el lenguaje dietético está formado por un conjunto de referencias a la "tentación", el "sacrificio", y la culpa", con evidentes ecos judeo- cristianos (y represores, por tanto) como ya comenté en una entrada anterior sobre "El mito de la belleza", de Naomi Woolf. Esto me hace pensar en  las histéricas de Freud y Charcot, a las que se consideraba enfermas casi de nacimiento (recordemos la etimología de hysteria). Igulamente ahora, el cuerpo femenino se asume como constantemente enfermo, y por ello tiene que someterse a "tratamientos", (a veces de por vida, lo cual supone un considerable desembolso para las farmacéuticas)  para problemas que adquieren la importancia de "enfermedades", a pesar de ser casi inherentes a la propia condición femenina (la celulitis, por ejemplo, tiene una prevalencia de un 90 % entre las mujeres).   


Hemos de preguntarnos por qué ellas tuvieron que comenzar a vestir pantalones, reducir los centímetros de la cadera y de los pechos, para ser consideradas a semejanza de los individuos del otro sexo. Para quien crea que el asunto está zanjado, hoy en día está de plena actualidad debido a la auténtica plaga de "lipofobia" que encontramos. Las premisas serían las siguientes:   
1- El cuerpo femenino tiene más grasa por naturaleza (para estar sanos, en hombres de un 12 a 18 %, y en mujeres de un 16 a un 25 %).
2. La grasa es "mala" (algo que oímos constantemente en revistas, televisión, en las conversaciones cotidianas...)
En función de esto, las deducciones parecen peligrosamente sencillas: el cuerpo femenino es "malo"- por naturaleza, concluyen algunos, incluso-.

Vuelo a repetir algo que ya he dicho anteriormente, pero que creo firmemente: el feminismo ha de continuar (o empezar) por la aceptación -social- de nuestro cuerpo.



sábado, 8 de marzo de 2014



Un viejo y su vieja ocultos bajo tierra
mano podrida junto a mano podrida, a gusto en la mugre
se hablan sin labios se comprenden sin palabras
oyen el canto lento y grave de la tierra nutrida
y en su corazón se preguntan
si algún día morirán.

JOYCE MANSOUR


Fotografía: Joel- Peter Witkins 

jueves, 27 de febrero de 2014

El mito de la belleza.



No podía acabar “El mito de la belleza”, de Naomi Wolf, sin hacer un pequeño comentario o reflexión acerca de la importancia de este libro en el feminismo  y lo que ha supuesto para mí, sobre todo respecto al apartado que Naomi trata bajo el epígrafe de “Hunger”. Mientras que parece que trata un tema trivial, como es la comida y el aspecto del cuerpo, creo que hay que concienciarse de que es El Tema que debería tratar el feminismo del siglo XXI, si bien es cierto que el problema va mucho más allá y habría que sondear sus raíces desde el origen de la sociedad de consumo, etcétera, etcétera. Pero lo que está claro es que esta forma relativamente nueva hasta ahora de misoginia, como es el control (de peso, sí, pero control al fin y al cabo) está causando efectos devastadores en las sociedades que, por otra parte, dicen llamase “desarrolladas” e “igualitarias”.
La palabra “compañero”, dice Naomi Wolf, se refiere en latín a la persona con la que se comparte el pan. Un compañero es un igual, alguien a mi mismo nivel…. En este sentido, las mujeres nunca han sido “compañeras” de los hombres: siempre han comido menos, peor, e incluso en lugares distintas. Puede que alguien se sorprenda cuando, por ejemplo, vea a ciertas mujeres orientales o africanas servir la comida a los hombres,  que están charlando cómodamente sentados a la mesa. Probablemente ellas comerán en la cocina las sobras cuando los demás  hayan acabado. Pero, ¿quién se asombra al ver una pareja que va a un restaurante, cuando ella pide “una ensalada y coca cola light” y él cerveza y un bistec grueso con patatas fritas? Como dice Wolf en El mito de la belleza, “hacer dieta es la esencia de la feminidad contemporánea”.
También afirma: “la salud da buena propaganda”. Efectivamente, el argumento de la salud, que cada vez está más de moda (porque una sociedad que se preocupa por “la salud” de sus mujeres está mejor considerada que la que se preocupa por “la figura” de ellas) ha sido interiorizado de tal forma que, hasta las personas más delgadas, están alertadas de los peligros de la obesidad y hacen ejercicio y cuidan sus “tentaciones” culinarias. Sí, también se hace referencia en el libro al lenguaje sectario y tan cercano a la religión de los libros y revistas de dietas: hablan de la “tentación”, de “compensar”, como si se tratara de una penitencia, del cálculo de calorías que ha sustituido al rosario….
Pero, ¿alguien que no haya sufrido un trastorno de la alimentación sabe algo acerca de lo que es exactamente? ¿Acerca de la verdadera plaga de este tipo de enfermedades que truncan la vida de jóvenes y no tan jóvenes, mayoritariamente mujeres, y que se ha incrementado exponencialmente en los últimos cincuenta años? No parece que las campañas de sensibilización hayan surtido demasiado efecto, puesto que también han aumentado de manera pasmosa (y muy triste, desde luego) las páginas de internet en las que se idealiza la delgadez y, por encimo de todo (o por debajo, pues es lo que subyace a este afán de la delgadez femenina), el control del cuerpo femenino. Control no solo del apetito, sino también de las proporciones, del tamaño que ocupan los cuerpos, y sobre todo control de la sexualidad y de la capacidad de reproducción (no olvidemos que las personas con anorexia sufren amenorrea, supresión de la libido, e incluso anhedonia y rigidez emocional, dado el tremendo grado de ascetismo). Por el contrario, no hay páginas donde se idealice la obesidad, incluso cuando los riesgos de la desnutrición son tan reales como los de la obesidad, y mayores que los del sobrepeso, sino que hay un verdadero odio y terror a la gordura, (o misolipia, como se me ha ocurrido llamarlo, y que es, literalmente, odio a la grasa). Esto, cómo no, revestido de una pátina de salud y bienestar, cuando realmente tan solo un pequeño porcentaje de las mujeres que dicen estar preocupadas por su peso (muchas, desde luego) tienen realmente, es decir, médicamente, sobrepeso u obesidad.
Nos podemos preguntar, entonces: ¿cómo hemos llegado a tener un ideal de belleza femenina que se define, precisamente, por la ausencia de feminidad? Ausencia de caderas, ausencia de vientre, ausencia de pechos caídos, celulitis, estrías… Elementos -¿casualidad?- que conectan directamente con la sexualidad y reproducción femenina. El porqué de este cambio, no voy a entrar a debatirlo (eso sería otra historia). Sólo decir que -¿coincidencia otra vez?- este cambio en el ideal femenino comenzó aproximadamente en la época en que a nuestras antepasadas les concedían el voto y comenzaban a trabajar “como los hombres”.

Me gustaría acabar con un par de citas del Mito de la belleza (la traducción es mía):
“Para mantener el hambre cuando hay comida disponible, como las mujeres occidentales hacen,  hay que someterse a un estado de vida tan poco natural… algo a lo que ninguna especie ha llegado todavía. Es más extraño que el canibalismo.”


“Cuando una mujer moderna es bendecida con un cuerpo que puede moverse, correr, bailar,  jugar, y llevarla al orgasmo; con pechos libres de cáncer, un útero sano, una vida el doble de larga que la media de la mujer victoriana (…) con alimentos de sobra (…)ahora que tiene el regalo de la salud y el bienestar más allá de lo que cualquier generación de mujeres hubiera podido esperar- la Edad de la Cirugía deshace su inmensa fortuna (…) enseñándola a experimentar una bendición para toda la vida como una maldición de por vida.”


Para los que crean que el feminismo está obsoleto en el siglo XXI (y también para los que no), lean a Naomi Wolf, y piensen.


Fotografía: Jerry Cooke. Ohio, 1946

viernes, 10 de enero de 2014

UN POEMA Y UNA FOTOGRAFÍA

                                                                              
Fotografía: Miroslav Hak






Yo

no era yo

era mis huesos.




martes, 17 de diciembre de 2013

miércoles, 20 de noviembre de 2013


Tengo miedo de mí misma

igual que el agua

tiene miedo de ahogarse.


Fotografía: JOSEF SUDEK

martes, 22 de octubre de 2013

jueves, 3 de octubre de 2013

RECITAL OCHENTA & 3



Esto fue lo que hicimos:


Foto

Y esto:


Y leí estos poemas:




Tenías la nostalgia de los cantos árabes en la garganta. 
Decías
vas a ser una mujer muy desgraciada, hija.

Pero qué fue de mí
Padre
A tu muerte envejecí pronto y rápido.

***




Abrió los ojos negros por primera vez
como quien nace reptando del intestino

y dijo

Yo,
que tenía la capacidad de traspasar umbrales
                                                                         y no romper

que te esperé con la paciencia erosiva del viento
así 
así

ciega de luz

los ojos oscuramente claros los ojos

y la ternura primera del parto. 




domingo, 1 de septiembre de 2013




                                Fotografía: Francesca Woodman



He aquí
mi único problema:

echaba de menos
el hogar

en mi propia casa.



miércoles, 27 de marzo de 2013


El campo de trigo de los cuervos, Vincent Van Gogh. 


Se puede proclamar la buena salud mental de Van Gogh que durante toda su vida sólo se hizo asar una de las manos y, fuera de esto, no pasó de cortarse la oreja izquierda, en un mundo en que todos los días la gente come vagina cocinada con salsa verde, o sexo de recién nacido flagelado y enfurecido, tomado tal como sale del sexo materno.

ANTONIN ARTAUD

martes, 12 de febrero de 2013

Memorias de una Viuda, JOYCE CAROL OATES





- Una viuda se siente obligada a hablar de su marido, a pronunciar su nombre lo más a menudo posible, por el terror de que se pierda.

- Las acciones de una viuda pueden definirse como alternativas racionales o irracionales al suicidio.

- Aunque siente ansiedad cuando está sola, sueña con estar sola; la casa vacía le resulta aterradora, pero cuando está lejos de ella, sueña con volver.

- Como viuda, se queda reducida a un mundo de cosas.

- La viuda va a descubrir que pasa mucho tiempo esperando en lugares públicos.

- Consejo para la viuda: no creas que la pena es pura, solemne, austera y elevada; esto no es la Misa de Réquiem de Mozart (...)
Piensa en grava que hace daño al andar sobre ella. Piensa en espejos sucios de aseos públicos (...)

- Una viuda es alguien que comete errores.

lunes, 28 de enero de 2013

SEGUNDA VOZ:

(...)
Y yo, al volver a casa, arrastro conmigo esta dolencia, esta muerte.
De nuevo, esta muerte. ¿O será quizás el aire, cargado
De partículas de destrucción que absorbo? ¿Seré yo acaso 
Un latido cada vez más débil, encarando el ángel helado?
¿O será mi amante esta muerte, esta muerte?
De niña amaba un nombre carcomido por el liquen.
¿Es este, pues, el único pecado, este antiguo, muerto amor a la muerte?
  
                                                SYLVIA PLATH, Tres mujeres: poema para tres voces.




Photo by George SEELEY, (Untitled, 1916)

jueves, 29 de noviembre de 2012

LA NIÑA SALVAJE






Palpada hasta el desgaste. Como su piel.
Como una foto de sí misma.
Un ancla
atada
a una silla.


Entumecida en la boca saturada de saliva,
y con manos arrugadas de antepasados remotos.

Entumecida y fría al despertar,
antes,
cuando el sueño REM le inmoviliza el cuerpo.

                                         Vídeo de Genie, la niña salvaje





martes, 20 de noviembre de 2012

EL RAPTO


                                                    Fotografía: Graciela Iturbide, "El Rapto"



En su fluido amniótico la tarde cae sin fuerzas,

sin haber

empezado. 
                                               
No respires,

en la sala cuelgan hojas de mujer joven. El peor olor de todos,

muerte seca

 y  flores.


En el fluido que es alcohol desinfectante

la tarde se derrama hasta la sangre

a la luz de la lámpara


domingo, 18 de noviembre de 2012

MICRORRELATO



EL ENFERMO, Alfonso Sastre

No comprendo este nuevo síntoma de mi enfermedad. He perdido por completo la vista y tengo asfixiante sensación de estar encerrado.
No sé cuántas horas (o días) habré estado sin sentido.
Lo último que recuerdo es el brillo de una lamparilla y un rumor de sollozos en el cuarto. 
Ahora quisiera decir a todos que he vuelto en mí; pero he perdido, aparte del habla, también todo movimiento salvo el del brazo derecho, que, al moverme, tropieza con algo que debe ser la pared de la habitación pero que, por causa de la perturbación de la sensibilidad que sufro, a mí me parece como una tabla. También experimento extrañas sensaciones, como un perfume de flores que parece ascender desde mis pies. Son penosos fenómenos que, evidentemente, confirman la gravedad de mi estado.  

domingo, 28 de octubre de 2012

UNA HISTORIA DEL DOLOR

 


Melanie Thernstrom rastrea las concepciones arraigadas al dolor desde un punto de vista personal, cultural, y biológico. Desde fragmentos de su propio Diario del dolor, pasando por las vías que van desde la médula al hipotálamo, hasta los cimientos de la concepción judeo-cristiana del dolor, que desembocan en la ensaltación del sufrimiento romántico como forma de fortalecer el epíritu. El dolor como prueba de fe, como rito de paso; la jerarquía del dolor y la forma en que se ha utilizado para sustentar ideologías. Pero también el dolor como algo intrínsecamente humano, funcional y de gran valor evolutivo, que permite  la aparición de la conciencia. 

En el límite extremo de la experiencia humana percibimos solo una especie de silencio.
                                                                                         M. THERNSTROM