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jueves, 28 de agosto de 2014




En el lugar del hijo



una costra menstrual- espermática



File:039- Clarence H. White, c, 1905.jpg

Fotografía de Clarence H White

lunes, 7 de julio de 2014

sábado, 8 de marzo de 2014



Un viejo y su vieja ocultos bajo tierra
mano podrida junto a mano podrida, a gusto en la mugre
se hablan sin labios se comprenden sin palabras
oyen el canto lento y grave de la tierra nutrida
y en su corazón se preguntan
si algún día morirán.

JOYCE MANSOUR


Fotografía: Joel- Peter Witkins 

domingo, 2 de marzo de 2014

Compañeros del Crimen, de Gema Palacios.






Cuando conocí a Gema, primero descubrí que era la edad, luego la universidad en la que estudiábamos (la Autónoma), después las hermanas de quince años, y las madres que habían estudiado historia del arte y que nos miraban con caras alucinadas después de leer nuestros poemas. París y Le Quartier Latin, el pelo castaño,  el olor a vainilla. Luego los recitales en los que coincidíamos y finalmente la poesía. O fue al revés, en realidad: primero estaba la poesía y después necesariamente todo tenía que coincidir.
Pese a que no nos habíamos visto mucho antes, más que en recitales por las noches y poco más, el día que quedé con Gema para preparar esta lectura, me sentí con ella como si fuera algo así como “mi hermana poética”, aunque casi no conocía su trabajo. Luego cuando leí a fondo Compañeros del crimen, me di cuenta de que, a pesar de las diferencias de forma y tono, o lo que sea, subyacía un lenguaje común a las dos, más allá de las similitudes  generacionales y de antecedentes literarios.
Porque los antecedentes penales de Gema se parecen mucho a los míos: Valente, Pizarnik, Wikipedia, (de donde saca una cita que me encanta sobre la calidez de los cuerpos en su poema “donde la incandescencia”, e ingeniosamente transforma la ciencia en poesía y la poesía en ciencia). Las dos tenemos la fantasía de que hubiéramos sido buenas amigas de Alejandra, supongo que por lo que todo el mundo, para haber intentado salvarla. O más bien que ella nos hubiera salvado.  Encuentro la ternura de Alejandra Pizarnik en muchos de los versos de Gema Palacios, pero con el carácter y la poética propias de Gema Palacios. Leo, por ejemplo: “te temo cerca como a la tempestad innombrable como/al pájaro de alas picudas como al padre/con canas”
También leo: “pero el placer es fácil tan fácil como abrirse y cerrarse/ hasta que las fuerzas ya no.” (Este verso lleva por cierto rondándome la cabeza toda la semana).

Después de esto, no puedo seguir creyendo en las coincidencias.
Durante el año 2013 Gema escribía sobre crímenes poéticos y locura. Durante el año 2013, yo escribía sobre enfermedad poética y locura. No es una coincidencia: muchas veces los criminales son enfermos, y la mayor parte de las veces lo que hace la enfermedad es un crimen contra el cuerpo.

Otros antecedentes comunes son, como no, la infancia y el deseo de la infancia:
“(…) era otro tiempo y yo era/ tan niña tan niña que/ fuimos impulso y verso en una sola cama”
Las pistas acerca de los crímenes que la autora cometió en Buenos Aires están presentes sobre todo en la primera parte del libro, donde los argentinismos nos transportan directamente allá, como dirían ellos, mezclados a veces entre “tierras mañas o inglesas” y calles madrileñas:
“no creo que lo recuerdes porque ni siquiera yo pienso a menudo/ en esa estrechez/ hasta que te me adentras por los iris/ nomás sos violento”
Siempre con la fuerza del viaje y del continuo movimiento:
“vibra el vagón como vibra mi vida/ hace falta que el mundo se tambalee un poco para empezar a querer”
El torrente de palabras sin más pausas que las que impone el blanco de la página nos llevan a leer los poemas de Gema con esa velocidad nómada de la que hablo, casi con voracidad, pues cuando hemos leído un par de poemas, sabemos que la cascada lingüística va a culminar finalmente en un verso redondo. Por ejemplo, en “Alas”:
“qué dulce morir crucificada y no dar la vida por nadie”
o
“pero lo que no sabía era/ que tus ojos seguirían tan calientes después del incendio”
o también
“jamás vería otras sombras haciendo el amor/ como si fuera la última vez que se tocaran”.
Pero basta ya de destripar los poemas de Gema leyéndolos por el final, porque sería como si en una presentación de novela negra empezaran desvelando la identidad del asesino (cosa que cuadra, por cierto, con el título de su poemario).
No. Los crímenes de Gema hay que leerlos desde el principio. Porque, además, el verdadero crimen, desde mi punto de vista, es esa punzada que nos inflige la poeta en estos versos finales en forma de coda.   
Las letras de Gema rebosan fuerza y determinación, que muy bien se reflejan en la portada del libro que, aunque es una imagen abstracta, a mí me hace pensar siempre en algo ardiendo (qué es ese algo, todavía no lo he descifrado). Compañeros del crimen está repleto, efectivamente, de crimen poético y de locura, es decir de la enfermedad de vivir, en lo que a mí me atañe. 


domingo, 16 de febrero de 2014

NOTAS DE UN DIARIO



Sé por qué escribo poesía: soy impaciente.
Quizá, como creía Alejandra Pizarnik, la novela sería la cura para todos los males.

Pero necesito ver la belleza de inmediato.



       
Fotografías: Clarence White

viernes, 10 de enero de 2014

UN POEMA Y UNA FOTOGRAFÍA

                                                                              
Fotografía: Miroslav Hak






Yo

no era yo

era mis huesos.




miércoles, 20 de noviembre de 2013


Tengo miedo de mí misma

igual que el agua

tiene miedo de ahogarse.


Fotografía: JOSEF SUDEK

lunes, 4 de noviembre de 2013

CUERPO TRANSPARENTE




MAX BLECHER


En palabras de Gheorghe Glodeanu, Max Blecher es el "gran enfermo" de la literatura rumana: murió a los veintinuve años de tuberculosis ósea. Cuerpo transparente es su único poemario publicado, en el que, al igual que en sus novelas, trata el tema de la enfermedad como su individual tragedia cotidiana, la disección del cuerpo mediante una mente extrañamente lúcida e intacta.

Y si no, lean este poema de Cuerpo Transparente:




[POR UN MOMENTO]

por un momento. por un solo momento la existencia del mundo se detiene y se desarrolla en el pasado como una película de cine que se proyectase desde el final al principio. el humo vuelve a entrar en las chimeneas. lo alto cae. los pasos me llevan hacia atrás. las miradas retornan como los dedos de un guante al que se le da la vuelta. el corazón de un fruto se simplifica se aplasta se petaliza. el fruto se vuelve flor. mi corazón retrocede hacia la noche del feto y se transforma en sexo. 

martes, 22 de octubre de 2013

jueves, 3 de octubre de 2013

RECITAL OCHENTA & 3



Esto fue lo que hicimos:


Foto

Y esto:


Y leí estos poemas:




Tenías la nostalgia de los cantos árabes en la garganta. 
Decías
vas a ser una mujer muy desgraciada, hija.

Pero qué fue de mí
Padre
A tu muerte envejecí pronto y rápido.

***




Abrió los ojos negros por primera vez
como quien nace reptando del intestino

y dijo

Yo,
que tenía la capacidad de traspasar umbrales
                                                                         y no romper

que te esperé con la paciencia erosiva del viento
así 
así

ciega de luz

los ojos oscuramente claros los ojos

y la ternura primera del parto. 




domingo, 1 de septiembre de 2013




                                Fotografía: Francesca Woodman



He aquí
mi único problema:

echaba de menos
el hogar

en mi propia casa.



jueves, 23 de mayo de 2013

miércoles, 22 de mayo de 2013

CLARICE LISPECTOR, POETA



Qué gran descubrimiento. Y pensar que hasta ahora no había leído nada de Clarice Lispector... A continuación, unos fragmentos de su ¿novela? Agua Viva:

Estoy llena de acacias que se balancean, amarillas

*


cuento los instantes que gotean y son de sangre densa.

*

las hojas aplastadas me recuerdan el suelo de la infancia.

*

Me siento mareada como quien va a nacer.

*

El erotismo propio de lo que está vivo está disperso en el aire.

*

Brillo nítida. No tengo hambre ni sed; soy.

*

No haber nacido animal es mi secreta nostalgia.

*

¿No ves que esto es como el nacimiento de un hijo? Duele. El dolor es la vida exacerbada. El proceso duele. 

*

¿Dios es una forma de ser?

*

Soy poco a poco. Mi historia es vivir. Y no tengo miedo del fracaso. Aunque el fracaso me aniquile quiero la gloria de caer.

*

Morir debe ser una muda explosión interna. El cuerpo ya no soporta ser cuerpo. ¿Y si morir tuviese el sabor de la comida cuando se tiene mucha hambre? 

miércoles, 13 de marzo de 2013

miércoles, 6 de marzo de 2013



GRAAL



Respiración oscura de la vulva.



En su latir latía el pez del légamo

y yo latía en ti.
                          Me respiraste
en tu vacío lleno
y yo latía en ti y en ti latían
la vulva, el verbo, el vértigo y el centro.




(VALENTE)

viernes, 22 de febrero de 2013

MEMORIAS DE UNA VIUDA II


 LA VIUDA DE SÍ MISMA






                                                   Violencia, de Alejandro Obregón



Llevo un rosario de pastillas entre las manos.
Un collar de perlas tragadas una a una
una detrás
de otra.


No hay
nada que celebrar

quemad las flores



lunes, 4 de febrero de 2013



La enfermedad literaria me corroe.

Llegar a hacer un fósil de mí misma.




                                                                                          


Photos by Jitka Hanzlova.

lunes, 28 de enero de 2013

SEGUNDA VOZ:

(...)
Y yo, al volver a casa, arrastro conmigo esta dolencia, esta muerte.
De nuevo, esta muerte. ¿O será quizás el aire, cargado
De partículas de destrucción que absorbo? ¿Seré yo acaso 
Un latido cada vez más débil, encarando el ángel helado?
¿O será mi amante esta muerte, esta muerte?
De niña amaba un nombre carcomido por el liquen.
¿Es este, pues, el único pecado, este antiguo, muerto amor a la muerte?
  
                                                SYLVIA PLATH, Tres mujeres: poema para tres voces.




Photo by George SEELEY, (Untitled, 1916)

sábado, 19 de enero de 2013



        Human Image XII, by Louis Le Brocquy


Purifícame cuando me hieran
y lame mi sangre.

¿Dónde reside el poema,
dónde he de limpiarte?

Purifícame,
ya lo sabes,
aquí, aquí
abajo.